Sobre metodología para Preparar Libros

Este artículo no tiene relación directa con los cursantes de las materias que dicto en la actualidad. Hace poco un pariente me preguntó sobre las pautas formales para organizar un libro, algo así como la metodología de producción bibliográfica. Tengo que admitir que en el momento me fue en extremo difícil pensar en una fuente o referencia que me sirviera rápido para brindar una estructura justificada debidamente, aún con mi limitación, pude referir dos autores que tenían diversas ideas sobre como presentar los contenidos.

Los señalamientos que siguen son basados en Román A. (1996; 2008) y Peña (2008) de los cuales daré una referencia completa al final de este texto. Aclaro que es más que probable que se deslicen ideas que me son propias por cuestiones de experiencia, pero en la medida de lo posible tratará de aclarar esto, siendo además el texto presente un simple ejercicio personal que busca brindar una mínima idea de que elementos se han de preparar y que se espera de los mismos.

Un libro puede considerarse como un Escrito Mayor, siguiendo la clasificación que presenta Román (2008), autor que aunque señala que no hay reglas absolutas en este producto de la escritura, da un listado de los elementos que se esperan encontrar:

  • PRELIMINARES
  • CUERPO DE TEXTO
  • CIERRE (este elemento lo estoy agregando a partir de ideas de Peña(2008))
  • COMPLEMENTOS

PRELIMINARES: se brindan aspectos de presentación y/o introducción al material, resulta obvio que estos apartados se van a escribir al terminar el resto de las secciones del texto, lo que se considera en esta parte suele ser:

Portada: Primera impresión o contacto del lector con el texto, de su diseño y elementos hay verdaderas discrepancias, pero se recomienda como mínimo que tenga identificación de título y autor, en casos de publicaciones institucionales este dato también tiene que incluirse (en esto la recomendación de jugar con la diagramación para atraer se puede deducir de Román(19966))

Portadilla: Página interna que refleja en gran medida los datos de identificación generales del libro, al igual que la portada, pero con una diagramación mucho más escueta y funcional.

Pie de Imprenta: Página destinada a los datos de edición, registro y señalamiento de edición y/o imprenta (se puede encontrar también que la información específica de imprenta se coloque junto con el tiraje al finalizar todo el libro en una página independiente).

Dedicatoria: Elemento opcional destinado a señalar a una o varias personas a las que se dedica el producto presentado.

Corolario: Aquí cobra un sentido distinto al campo de las matemáticas, en donde es más frecuente, se trata de una frase o cita corta que aporta una idea relacionada con el tema central del libro, constituye en ciertos casos un ejercicio de erudición y es opcional.

Índice: Listado de los contenidos del libro, Puede ser sólo el general o puede encontrarse uno de las secciones principales y uno más detallado con las especificaciones de lo que se encuentra en cada parte o capítulos.

Prefacio: Introducción al tema principal de un texto, en cuanto a su generalidad, sus antecedentes, su autor y otros referentes, es una sección opcional y puede ser del propio autor o de otra persona (esto último es lo más frecuente).

Prólogo: Presentación breve e independiente escrita por el autor con la finalidad de justificar su trabajo o dar una presentación general de la génesis y proceso de creación de los contenidos. Se asemeja en gran medida a una sinopsis analítica del material.

Introducción: Se trata del primer abordaje ya del tema de la obra, se tiene libertad en cuanto al estilo, pero a diferencia del prólogo, se espera que se centre en el producto y su proceso de creación, se señala el contexto del área de conocimiento que se aborda, el problema particular que se identifica en el mismo y que constituye en buena medida la razón por la cual se realiza el escrito, se indica lo que se espera lograr, los fundamentos o autores previos que sirven de referencia principal o base a partir de la cual trabajamos, para finalizar señalando las secciones o capítulos en los que se ordenaron los contenidos. Se puede agregar (y puede ser recomendable) las limitaciones y la descarga de responsabilidad de los colaboradores, es decir, marcar los problemas que afectaron el alcance de la obra o que llevaron a tomar caminos alternos a los que se planificaron en un inicio y la cuestión de que aún con la ayuda o colaboración de otras personas, el o la (los o las) autor(es o as) son las únicas personas responsables de las ideas expresadas.

Agradecimientos: Sección que puede hallarse en algunos casos imbuida al final de la introducción, pero que perfectamente puede ir en página aparte, se destina a presentar reconocimiento y agradecimiento a las personas (naturales o jurídicas) que han prestado algún servicio para la creación del libro, ciertamente puede resultar delicado el orden de presentación, por ello algunos prefieren el alfabético, pero no hay reglas firmes en este aspecto.

CUERPO DE TEXTO: se trata ya de lleno en lo que un lector común considera como el Libro. Esta parte se destina a presentar los contenidos y sus desarrollos por completo, pudiendo ser dividido por secciones generales que agrupen capítulos de temas concatenados o directamente en capítulos que presenten los contenidos, siempre siguiendo un orden lógico que se expresa en la introducción. Esto del orden lógico obliga desde el momento de la planificación del libro a pesar cuales conocimientos o que capítulos deben ir en que orden para que el lector pueda ser capturado y fluya la lectura tal como se espera.

Secciones: Constituyen un apartado mayor, permite agrupar por temas sucesivos los contenidos, incluyendo capítulos para separar los puntos resaltantes de cada tema.

Capítulos: Unidad de Contenido de gran extensión que contiene tanto una presentación de sí mismo, la identificación de las fuentes o teorías para su abordaje, como el desarrollo de un discurso sobre el objetivo central al que se dedica, se espera que cada capítulo tenga solo un objetivo particular a desarrollar, sea en redacción continua o con el empleo de subtítulos y otras subsecciones. Los contenidos pueden ser acompañados de elementos no textuales que amenicen, faciliten o complementen la lectura. En algunos casos se trabaja solo con capítulos en lugar de crear grandes secciones, depende tanto del tema como del estilo del autor.

CIERRE: Constituye un punto de culminación o término de la obra, puede ser tanto un capítulo en sí que sintetice lo mostrado en el cuerpo, como un “A modo de Conclusión” que más que cerrar el tema señala los caminos que se dejan abiertos para iniciar nuevas búsquedas. En algunos casos se emplea para el cierre un epílogo.

  • Epílogo: Ofrece una visión del final de lo que se ha discutido, en los casos literarios permite atar cabos y cerrar la trama con la presentación del estado en que terminaron los personajes, situaciones o acciones desarrolladas en el cuerpo. En escritos no literarios, se puede considerar su empleo como una evaluación de los temas una vez transcurrido un tiempo que permita colocarles en perspectiva y realizar un examen minucioso.

Índices especiales: Se puede trata de listados de elementos no textuales (Gráficos, Mapas, Fotos y otros) o de cuestiones que si bien se refieren al contenido no están supeditados al orden en que se incluyeron en el libro, de estos se pueden tener dos tipos peculiares:

  • Índice de autores: Listado alfabético de los autores mencionados en el texto indicando la o las páginas en que se mencionan.
  • Índice analítico: Es un índice complejo, en algunos casos no se incluye en un libro por lo complicado que puede resultar crearle de manera completa y efectiva, se trata de un listado de las materias, temas, definiciones y conceptos presentes en el libro, jerarquizando sus relaciones e indicando las páginas en donde pueden ser ubicados.

Anexos: Se consideran materiales diversos que por su fecha de publicación no se incluyeron en el cuerpo u otros elementos que aún estando disponibles se excluyeron porque su inclusión directa por completo en el texto habría distraído al lector o afectaría el hilo de redacción que se presentaba. En todos los casos se espera que sean contenidos que enriquezcan al lector y favorezcan la compresión de la obra.

Para cualquiera que consulte esto, reitero que se ha de tener en mente que se escribió por cuestiones particulares y este texto puede adolecer de deficiencias variadas, se agradece que en caso de identificar alguna falla se notifique para corregir. Finalmente, aunque se basó en textos de otros autores, se recurrió también a la experiencia personal, de allí que cualquier falla o inconsistencia sea de nuestra absoluta responsabilidad.

Referencias consultadas:

Peña, Luis (2008) Construyendo Historias: Orientaciones sobre técnicas y métodos de la investigación histórica. Caracas: Ediciones de la Biblioteca / EBUC – Universidad Central de Venezuela

Román A., Arquímides (1996) Informes para tomar decisiones (5ª Edición). Caracas: Vadell Hermanos Editores.

Román A., Arquímides (2008) Como informar por escrito. Caracas: Vadell Hermanos Editores.

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